Unos pivotes refuerzan la seguridad para evitar errores en los accesos a la autovía

Con la instalación de las balizas se dan por concluidos los trabajos para mejorar la señalización en todos los enlaces

Un accidente mortal provocado por un conductor que accedió en sentido contrario a la autovía de Barbanza en septiembre del 2015 supuso un punto de inflexión que llevó a la Xunta, titular de la infraestructura, y a la Dirección General de Tráfico (DGT) a tomar cartas en el asunto para frenar la presencia de vehículos circulando al revés. Como consecuencia de ello se diseñaron una serie de medidas encaminadas, fundamentalmente, a mejorar la señalización, que han concluido en los últimos días con la instalación de pivotes para separar los carriles en los accesos bidireccionales a la AG-11, reforzando así la seguridad.

Conductores que en algún momento entraron en la autovía en sentido opuesto apuntaron en su día a los déficits de señalización o la iluminación como factores que los llevaron a acceder erróneamente a la infraestructura. De ahí que la primera medida adoptada para intentar evitar ese tipo de situaciones fuera, precisamente, colocar nuevos indicadores. Hace poco más de un año comenzaron a instalarse en los ramales de la arteria viaria 46 nuevas señales de dirección prohibida, una decena de indicadores de cesión de paso y alguno más de paso obligatorio. Todo eso se complementó con el pintado de flechas de dirección sobre el asfalto y la colocación de resaltes sobre el eje, así como elementos luminosos, para separar los carriles en los accesos.

La última acción para reforzar las medidas de seguridad en los enlaces de la AG-11 ha sido la instalación de los pivotes para que nadie tenga dudas de qué carril debe seguir para circular correctamente por la autovía.

En las últimas semanas

Fuentes de la consellería explicaron que el balizamiento ya se había realizado previamente en algunos ramales de la arteria viaria, como el de Catoira, pero faltaban otros por acometer, unos trabajos que se han desarrollado en las últimas semanas. Así, ha podido verse a los obreros trabajar en la zona de Taragoña o en Vilariño, y más recientemente, en el acceso de A Ribeiriña -en el municipio pobrense- y en el de Te, en el término rianxeiro, donde hace apenas un par de días que se han colocado las balizas que separan los carriles bidireccionales.

Según se explicó desde el departamento autonómico que dirige Ethel Vázquez, con estas últimas actuaciones se dan por concluidas la medidas previstas para reforzar la seguridad y evitar las entradas en sentido contrario. Todas las actuaciones se han realizado de acuerdo con la DGT, y, de hecho, los últimos trabajos de balizamiento estaban pendientes de resolver una serie de cuestiones técnicas.

Fuente: La Voz de Galicia.